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viernes, 29 de mayo de 2020

Como he llevado mi encierro por el Corona Virus

  Hace poco retomé volver a las aulas a enseñar pues se presentó una oportunidad, no tenía idea que está oportunidad me ayudaría a sobrellevar la pandemia del coronavirus, económicamente ha sido una situación que ha golpeado a muchos países.  Para ser sincera no me imaginé regresar a las aulas, pero ha sido una experiencia bonita, ya que puedo compartir con niños maravillosos de los cuales también aprendo día a día, son la parte más bonita de este país, los niños tienen un corazón puro, siempre están dispuestos a aparender y también a vencer sus miedos.

   No sé hasta cuando estaré trabajando como maestra acá, ya que cada vez la situación empeora para muchos, algunos estudiantes se han retirado, pues no pueden pagar la matrícula o pensión escolar o algunos han regresado a sus tierras de orígen.

   Sólo sé que cada oportunidad que me presenta Dios ha sido un camino de aprendizaje, aunque a veces no lo entienda por un instante, no pierdo la fe y la esperanza en que las cosas siempre mejoran y que teniendo aire en nuestros pulmones, alimento en nuestras mesas y nuestra salur al lado de nuestros seres más amados, eso ya es el mayor tesoro que podamos tener.

   Hoy el mundo está de luto por esta pandemia que ha golpeado considerablemente a la humanidad. Es un tiempo en el que muchos han tenido que decir adiós a sus seres queridos.  Un tiempo de un dolor y silencio que jamás podremos enmendar.  Sólo espero que todo pase pronto, y que todo esto de una u otra manera nos permita ver lo valioso que son muchas cosas que hemos subestimado como sociedad.


    Lili.

lunes, 28 de octubre de 2019

¿Quién te ha fallado?

¿Quién mató a Abel?, su hermano.
¿Quién vendió a José?, su hermano.
¿Quién quería matar a Jacob?, su hermano.
¿Quién quería expulsar a Jefté?, su hermano.
¿Quién sintió envidia de David?, sus hermanos.
¿Quién no estaba contento con el regreso del hijo pródigo?, su hermano. 

   Entonces por qué te extrañas que los ataques emocionales los hayas recibido de tu propia familia, de las personas en quienes más confiabas, ¿no fue Jesús traicionado por uno de sus doce discípulos?, sucederá que brindarás tu afecto y des a manos llenas todo lo mejor de ti pero alguien cercano te clave un puñal justo en el corazón.  Sucederá que tratarás de ayudar a una persona con la mejor de las intenciones pero esa persona tomará las cosas de otra forma en la que tú jamás pensabas que lo tomaría, abusará de tu confianza y luego tú serás el malo de la película por establecer límites, sucederá que confiabas en alguien que prometió estar allí en buenas y malas pero realmente te dio la espalda cuando más necesitaste una palabra de aliento, en fin, eso sucederá siempre, y debes aprender que sólo hay Uno que jamás te abandonará, que te ayuda a cada instante y que te dio todas las herramientas emocionales, intelectuales y espirituales para que tú te levantes de cualquier situación que haya golpeado tu ser a tal punto de no quererte levantar.  

   Podrás hacer una enorme lista de quienes ya no están y que de una u otra manera te fallaron, porque son humanos como tú, pero hay alguien que no ha soltado tu mano, más bien eres tú quien se aleja de Él, porque crees que te las sabes todas.  Es mi anhelo que fijes tus ojos en alguien que jamás te fallará, su nombre:  Jesucristo.  Las demás personas somos simples mortales que al igual que tú estamos en constante aprendizaje, que necesitamos mejorar y desechar aquello que nos impida avanzar.

   Los quiero bonito,

Lili.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Todo tiene su tiempo




Todo tiene su tiempo

Escrito por:  Liliana A. Lizcano.
Ilustraciones de Suzzy Lee Hee.

Hay un tiempo de nacer y empezar a crecer, viviendo un día a la vez, con sus aprendizajes lindos y tristezas también.


Viendo la vida de forma simple, con sencillez, van pasando los días con tanta rapidez, que se van aquellos años adorables, de la hermosa niñez.



Aquellos días bonitos, con la gente que te supo querer. Que respondían a tus preguntas del por qué de todo y con amor te hacían comprender, te abrazaban, te mimaban y te enseñaron el camino del bien.


Llegando el otoño aprendiste a ver lo que moría, que por muy dura que es la muerte a todos les ocurriría. Es la lección más difícil de asimilar, porque nadie quiere que los buenos momentos puedan acabar.



Conoces entonces el rostro del dolor, pero en medio del llanto suele salir el sol. Conoces la tormenta, también la oscuridad, en esos momentos sabes con quién podrás contar.



Luego comprendes que fuiste bendecido, por aquellos seres amados que ya se han ido, que no mueren, siguen contigo, en lo más hermoso de tus recuerdos, en todo lo vivido.


Luego llega el tiempo de sembrar lo mejor de ti, lo mejor de tu amor, de hacer lo que te hace feliz, de dar tu corazón y poder compartir.


Luego llega el tiempo de sembrar lo mejor de ti, lo mejor de tu amor, de hacer lo que te hace feliz, de dar tu corazón y poder compartir.

Para luego llegar el tiempo de la cosecha, de ver los frutos de constante entrega. De ver que todo lo que diste, luego a ti regresa, como hermosa recompensa.


Conocerás en tu vida la temporada de invierno, cuando todo luce gris y el frío arropa tus sueños. Cuando no hay fuerzas y se derrumban anhelos.


...pero en medio del lamento, hallarás consuelo, porque no hay nada oculto bajo el cielo y con fe y esperanza volverás a alzar tu vuelo.



Cuando estés allá arriba observa bien sin juzgar, hay tiempo de reír pero también es bueno callar. Hay tiempo de seguir adelante y no mirar atrás, hay tiempo de aguardar en el nido y luego volar.


Tiempo de marcharse con la esperanza de volver...


...tiempo de regresar a casa para abrazarlos otra vez.


Tiempo de decir adiós con mucho dolor...


 ...tiempo de llegar a un nuevo lugar y mejorar tu condición.

También el verano llegará a tu vida, viendo que todos los males ya en ti no tienen cabida. Has madurado, y has sanado tus heridas, has enfrentado el miedo y no hay en ti cobardía.


Has conocido la enfermedad y su desdicha...

… pero también has conocido la salud y su alegría.

Has conocido el tiempo de la primavera, has aprendido el don de la paciencia y la espera.





Has conocido el tiempo del amor en cada atardecer...


Y el tiempo de soledad que muchas veces solías tener.

Yo sé que cada quién conoce sus propias goteras. Que cada uno de nosotros está pasando alguna tormenta...


… Un tiempo que quizás te duela, pero hoy quería decirte que tuvieras en cuenta, que en esta pequeña ventanita tendrás una historia bonita para que la leas.

Con amor,

Lili.


viernes, 16 de diciembre de 2011

Por Ti


Por ti
Por ti todo cambia
lo oscuro cobra color
la tristeza se aparta,
por ti todo es mejor,
hay sonrisas cada mañana
las nubes bailan con el sol
nacen canciones en mi alma
y cada día es una canción.

Por ti lo enfermo sana,
lo gris obtiene color
por ti la muerte ya no gana
y hay esperanza para el pecador.

Por ti la soledad no existe
con tu amor borras lo triste,
no existen palabras para explicar
que tu corazón de Padre es mi mejor lugar.

Autora:  Liliana Lizcano.




(Derechos reservados.  El plagio es un delito, nada cuesta promocionar al autor  que lees. Estos escritos están registrados en el SAPI – Venezuela)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Resucítame


Resucítame

Resucita mis manos
para poder dar,
murieron paralizadas
en su triste maldad.
Haz que den sin egoísmo
que levanten al hermano
de su oscuro abismo
del fango y pantano.
Que mis manos lágrimas puedan secar
y con brazos abiertos volver a abrazar.

Resucita mis ojos
y con ellos ver
tu amor por mí
cada amanecer,
ver con misericordia…como lo haces Tú,
y reflejar a otros tu amor y tu luz.

Resucita mies pies
para poder andar
llevando a otros
las nuevas de paz,
que no se detengan
y lleven tu mensaje
que estás aquí
y quieres amarles.

Resucita mis oídos para escuchar el dolor
de aquellos que sufren sentir compasión.

Resucita mis labios
sólo para hablar
lo que es necesario,
lo que sea verdad,
lo que es de bendición,
lo que es pureza,
fruto de amor.

Señor Jesús, amigo, maestro
resucita mi vida
dale tu aliento.
Resucita mi corazón,
Tú sabes hacerlo,
para que de mí fluya…todo lo bueno.
Resucítalo Señor, para poder perdonar
a los que me hirieron sin causa
y buscaron mi mal.

Resucítalo Jesús
forma en mí un corazón
dispuesto a ser lleno
de tu más puro amor.

Autora: Liliana Lizcano.


(Derechos reservados.  El plagio es un delito, nada cuesta promocionar al autor  que lees. Estos escritos están registrados en el SAPI – Venezuela)

jueves, 17 de noviembre de 2011

Estoy aquí



Estoy aquí
(Basado en Apocalipsis 3: 20 y San Juan 10: 10, 11)

He aquí nuevamente estoy a tu puerta,
y cada día he notado la tristeza de tu alma,
las lágrimas de tu espíritu
y la nostalgia que guarda.
Toque y llamé, pero nadie respondió,
supuse que dormías
o que tal vez muy triste estarías.
Quizás temor sentiste pensando que era un ladrón
o un cobrador,
más sí tú reconoces mi voz sabrás que soy el buen pastor.
No he venido para hurtar, ni a matar
sino a darte vida , paz y libertad.

Aquí estoy, pues quiero cenar junto a ti

y tú me ignoras y finges no oír.
Mi amor por ti ya lo he demostrado, incluso lo he publicado,
con mi sangre derramada en una cruz de dolor,
mas eso a ti nada te importó.
Morí para perdonarte,
y resucité para guiarte,
ahora estoy aquí para ceñirte en mi amor,
mas sólo tuya es la decisión.
Autora: Liliana Lizcano.


(Derechos reservados.  El plagio es un delito, nada cuesta promocionar al autor  que lees. Estos escritos están registrados en el SAPI – Venezuela)

 

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