viernes, 13 de septiembre de 2019

La primera clase de cocina con mi vecina

La primera clase de cocina con mi vecina

Nuestra clase de gastronomía empezó, la verdad es que yo no sé tanto de comida, pero si de comer mucho jajaja, así que le dije que lo principal es tener buen humor y amor para hacer las cosas, que echando a perder se aprende también por si se le quema alguna vez algo.  Le pregunté qué cosas sabía cocinar, y me dijo que no mucho, pues siendo la menor de sus hermanas y por dedicarse a sus estudios no la dejaban entrar a la cocina, era la niña mimada de la casa, le pregunte:

- ¿Qué cosas sabes hacer?.

- ¿Cuenta hacer "sanduches"?.

- jajajajajaja, si, si cuenta jajajajaja.

- No te burles, Lili.

- Tranquila que yo tampoco sabía cocinar absolutamente nada, tuve que aprender cuando me casé. Y enseñé al que era mi esposo, así que aprendamos, vamos a cocinar.

   Ella iba aprendiendo e ibamos hablando:

- ¿Qué expresiones venezolanas sabes ya?.

- Pues he aprendido algunas:

Naguará, que es cuando te asombras, pero me gusta más ¡Qué molleja!, que también es para asombro, ¿no?. Me gusta una que es: "¿Vas a seguir Abigail?" que es para cuando uno insiste mucho en algo.

- Bueno pero ya veo que has aprendido varias cosas.

- Si, mucho. Un día voy a vivir allá, tengo que ir aprendiendo.

- ¿Vivir allá?.

- Si, frente al mar Caribe. Mi tío Dany me ha contado muchas historias, él era pescador allá, siempre me ha contado mucho de las playas, los paisajes, de todo.

- Ahorita la vida allá es muy fuerte, la gente estpa tratando de resistir.

- Si, yo sé. Pero eso va a pasar. Los malos tiempos también pasan, Lili. Las personas a veces no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos y ya no está. Cada momento y experiencia cuenta.

- En eso estoy totalmente de acuerdo.

- Lili, ¿qué es lo que más le gusta al hombre venezolano?.

- Depende, nadie es igual, todas las personas son diferentes, tienes que tratar a las personas y tomarte el tiempo para conocerles en sus virtudes y defectos. No correr para luego llevarte chascos, habla mucho con las personas, toma tiempo en escucharles, en ver cómo se expresan y sobre todo en cómo tratan a otros.  Sobre todas las cosas cuidado contigo misma.

- ¿Por qué conmigo misma?.

- Porque con el tiempo he aprendido que como tú eres, ves a los demás, entonces piensas que los demás van a ser como tú, van a responder como tú, van a tener la misma educación y respeto que tú, y muchas veces no es así, tratas de ver un reflejo de ti en los demás y por eso a veces nos llevamos chascos, por no permitirnos ver a las personas con sus defectos también, porque todos tenemos defectos y debilidades en las que debemos trabajar para mejorar como personas.

- En eso tienes mucha razón, a mí me ha ido mal a veces por confiarme tanto.

- Bueno, suele pasar, lo importante es que no pierdas tu esencia y tengas cuidado porque hay personas que como van heridos por la vida y no quieren sanar te lanzan su basura, un insulto, un mal trato, un resentimiento, o te echan luego en cara las cosas si hacen algo por ti.

- Me ha pasado.

- Bueno has ido copiando muy bien todo, esta de queso es sencillita. ¿Qué te parece?.

- ¡Me encanta!.

- Ahora te toca a ti, cierra la tuya y le das la formita de media luna, ya vengo que está llamando mi mamá en el teléfono.

A los 5 minutos:

- ¡Liliiiiiiiii!.

- ¿Queeeeeeeé?.

- ¡Ay no,Lili!.

- ¿Qué pasó?.

- Mi empanada no salió bien...quedó con la forma de un puto calcetín.

- Para ver.

Juro que traté de no reírme pero ella al decirme: "No te rías", pues yo solté la risa.

- Jajajajajajajajajaja

- ¡Qué mala!.

- No me río por el calcetín, te lo juro.

- ¡Liliiiii!.

- Mira el lado positivo, acabas de hacer artísticamente algo que es cierto, las medias a veces huelen a queso, y esta empanada tiene su relleno de queso, hagamos otra y saldrá mejor.

   Y así hicimos otra, en eso suena su celular, ella lo ve y me pela los ojos:

- Lili, ¡Es el maracucho!.

- ¡Atiende!.

- ¿Qué le digo?.

- Tranquila que, deja los nervios, tú normal, como si fueras Miss Mundo internacional, la mami, la chica bella, la mejor jajajajaja. 

- ¡Hola!.

  Lo colocó en alta voz y yo seguí picando aliñitos, mientras que ella casi se derretía como mantequilla cuando el maracucho le dijo:

- ¡Hola bonita! Vos me tenéis olvidado, te dejé un mensaje y no respondiste.

- ¿Cuándo?.

- Hace rato, por eso te llamé.

- Ah es que estaba haciendo unas cosas.

- ¿Cocinando?.

- Si.

Yo suelto la risa y porque le mostré a ella su calcetín de empanada. Y ella me hace señas de silencio.

- Mira, yo quería decirte que vos me alegraste mucho con eso que me preparaste. Tú como que me quieres engordar para diciembre.
y yo bajito dije:

- Para llevarte al altar mijito.

Y ella otra vez me hizo señas que hiciera silencio, tuve que salirme porque yo me conozco y me iba a empezar a reír.
Bueno y esa fue nuestra primera clase.

Continuará...

Lili.

Un amor que no pudo ser

Un amor que no pudo ser

   Estaba esperando a mi vecina, había aceptado en enseñarle a preparar algunos platos típicos de mi país.  Ella realmente estaba muy emocionada cuando la vi en la mañana, ya en la tarde estaba yo bromeando en Twitter con un mal chiste que lancé y se salió de control, pero bueno, tocó la puerta y al abrir ella estaba allí vestida aún con su uniforme de trabajo y una cesta con sus ingredientes para preparar algunas cosas, además, yo también debía dejar listos algunos guisos para el día siguiente y no perder tanto tiempo.

   Primero le dije que si quería chocolate o café para hablar un ratico, porque aunque no era problema mío su vida, debía saber que yo había contado algunas cosas por twitter como anécdota y eso se regó como pólvora.  No quería que luego ella se tropezara con la información en internet y fuera a sentir que traicioné su confianza y así empezó nuestro diálogo:

- Bueno, primero que todo quiero agradecerte por la confianza de compartir conmigo tu deseo de aprender a cocinar platos típicos de mi país y de conquistar a un venezolano, pero debo confesarte algo y tienes derecho a enojarte.

- No me asustes, ¿qué sucede?.

- Yo uso mucho twitter y siempre narro mis vivencias allí, también tengo un blog y escribo de todo, cuentos, relatos, historias y me pareció bonito compartir que alguien de acá quisiera aprender a cocinar las cosas de mi país, además que te llame la atención un venezolano, lo comenté y se hizo viral.

- ¿En serio?.

- Si, es en serio, pero no dije tu nombre, ni la empresa, nada, de hecho quiero mostrarte la publicación, salió también en una página que se llama Maduradas.

Entonces le mostré con mi cel y ella se empezó a reír.

- Necesito leer todo lo que dicen.

- No, realmente hay malos comentarios, pero la mayoría están emocionados y apuestan al amor.

- No tengo cuenta en twitter.

- ¿Y el muchacho?.

- No lo sé, generalmente hablamos por facebook.

- Eso quiere decir que por ahora estamos a salvo. Pero debes pensar que en algún momento se va a enterar.

- Eso no es problema para mí, quiero aprender a cocinar comida venezolana y me voy a casar con un venezolano.

- ¡Hablas con tanta seguridad y determinación!.

- Lili, son tantas cosas, de hecho puedes anotarlas si quieres, para tu blog, para ellos, yo no tengo ningún problema mientras no saques mi nombre ni el de mi familia.

- Está bien, te escucho.

- Yo crecí en un hogar con muchas mujeres, y vi muchas cosas tristes que no quiero contar, pero una de mis tías luego de divorciarse se casó con mi tío Daniel, él es venezolano, después de sufrir tanto, mi tío Dany le borró tanta amargura y tanto dolor a mi tía, y a todas nosotras nos trata muy bien, a mí me trata como hija, me ha consentido desde niña, hace bromas, ríe mucho, y crecí viendo a Venezuela así, con el rostro de mi tío Dany.  Tuve novios peruanos, incluso uno chileno y me fue muy mal en el amor.  Hasta que conocí a Luis, un venezolano con el que tuve una relación de un año, y me hizo muy feliz.

   Tuvimos muchos planes juntos.  Lo conocí aquí, yo siempre he visto con comprensión a tu gente, porque conozco por mi tío todo lo que le pasa a su familia allá. Un día vi a Luis vendiendo en la calle unos dulces y ese día yo estaba muy triste, había terminado con mi novio porque mis amigas le tomaron una foto saliendo de la mano con otra en el cine.  Yo me acerqué con los ojos rojos porque había llorado tanto a comprarle unos dulces, y él me dijo:

"Entre lágrimas y todo, son los ojitos más bellos que haya visto en mi vida".

   Yo me sonreí, pero no dije nada.  Como yo trabajo por la zona donde él repartía los dulces, al día siguiente me gritó: "Adiós ojos bonitos".

   Yo miré y era él, me saludó con su mano.  Otro día se repitió lo mismo y tuve que acercarme, le compré dulces, y él me dijo:

"Pensé que me ibas a seguir ignorando".

Y lo miré feo. Pero él me dijo:

"Malos ojos son cariño...el que persevera vence y un día tú vas a ser mi novia ¿oíste?".

   Yo por supuesto me pareció una estupidez, ¿qué se había creído?, pero me lo dijo serio, y me miro sabes, bien, no era una mirada fea, era una mirada así como cuando alguien ve las estrellas, yo me sentí como única porque ningún hombre me había visto así, quizás con morbo o con una mirada de lujuria si, pero él me miraba...

- ¿Te miraba bonito?.

- Si.  Un jueves me llegaron unas flores a mi oficina, y adivina de quién eran.

- ¿De Luis?.

- Si, se las ingenió y con el vigilante también venezolano, me mandó unas flores con unos caramelos de los que él vendía.
Yo me reí, pero confieso que me gustó mucho eso, allí mi mente empezó a pensar en él. Y nuestra historia tuvo su inicio así.
Pero las cosas maravillosas tienen un fin.

- ¿Te dejó por otra?.

- No, ojalá hubiese sido eso.
Empezamos a salir, y me enamoré perdidamente de él, confirmé lo que siempre he sabido de ustedes, que ríen mucho, que son personas muy cariñosas, trabajador. A pesar de haberse graduado de médico era muy humilde aceptando trabajos informales. Luchador. Todo lo que yo quería. Se fue a Venezuela, a buscar a su mamá para traérsela cuando ya se estaba estabilizando. Pero me lo mataron, Lili. Me mataron a Luis, porque sabían que él tenía dólares y su mamá me llamó para darme la noticia.  Yo pensé lo peor, pensaba que era mentira y que había mandado a su mamá a que me dijera esas mentiras, pero no Lili, su mamá grabó vídeo y le tomó una foto en el ataúd para mostrarme, yo me sentí tan mal por no haberle creído, que ella me dijo: "Mi hijo te amaba, cómo ibas a pensar mal de él si más bien me había pedido que le hiciera un traje de vestir porque se quería casar con su novia peruana".  

   Así fue como ella me relató lo que le pasó y rompió a llorar, era un llanto tan doloroso, a mí se me aguaron los ojos al verla así y escucharla decir: "¡Cuán feliz fui con él!".  Se calmó, se secó sus lágrimas y siguió:
   

 - Y bueno pasó un largo tiempo y me fui recuperando de este dolor, y llegaron a trabajar conmigo varios venezolanos y venezolanas, porque buscaban siempre hacerme reír, son como usted, muy amables. Este maracucho que le comento me hace reír mucho, y yo amo eso en él, trabajo con él, un caraqueño, un gocho, una muchacha de barquisimeto y una niña que entró hace poco que es de Monagas.


Continuará...


Lili.

Tengo todo bajo control


Tengo todo bajo control

    Me levanté muy temprano como siempre y toqué a la puerta de la muchacha peruana que me compra empanadas y paga por sus dos almuerzos.

   Como leí todos sus comentarios decidí hablar con ella y aconsejarla que no mintiera para llegar al corazón del muchacho, pero no abrió, como otras veces ha pasado lo mismo y me alcanza en la parada, me adelanté.

   Llegaron los panas maracuchos y les comenté el dilema y que ustedes me habían aconsejado a no enseñarle y otros que si la enseñara para que aprendiera y conquiste al venezolano.

El maracucho comiendo empanada dijo:

- Mira Lilita, tú no te tienes que preocupar si eso funciona o no funciona, eso es peo de ella, y al bolsa ese nadie lo manda de tragón y lambucio, ese tiene que ser maracucho. Por mi madre santa apuesto que es maracucho.

Ve a su esposa y le dice:

- Decíle cómo me amarraste.

Ella me ve y dice:

- Por la jeta. Lo enamoré con patacones. Ella no está haciendo nada malo.

- Lilita, tenéis que comprenderla, además este físico tan arrecho de nosotros, la debe traer flechada.

Decía eso sobándose su enorme panza.

- Si tú lo dices.

Ella se va acercando y les pedí que se callaran, que ella ya venía.
- Lili, en la noche cuando llegue hablamos. ¿Ya pensaste cuánto me vas a cobrar por clase?.

- Aún no.

- Pero si me vas a enseñar ¿Ya?.

- Bueno es que no deberías mentirle, sí te descubre y se enoja luego contigo.

- ¡Pues él se lo perderá!, Ni que fuera el único venezolano guapo en el trabajo.

- Ah, ok.

- Lili, yo me voy a casar con un venezolano.

(Dijo con toda seguridad y frescura)

El maracucho no se aguantó y le dio pica pica y no se calló.

- ¡Y si es maracucho vas a ser muy feliz!.

- Justamente este almuerzo es para un maracucho.

Dijo ella.

- ¡Lo sabía!.

- ¿Qué sabía?.

Yo le pelé los ojos. Y menos mal que él disimuló.

- ¡Yo sabía que no me iba a llenar con dos empanadas! Dame otra para llevar Lilita.

Me dijo al irse:

- No te preocupes, no te hubiese contado nada si iba a saber que te ibas a poner así, tengo todo bajo control. Tú enséñame no más ¿Ya?.

Y se fue en el bus.

Así que la voy a enseñar, es su asunto lo que ella haga.

Lili.

Comida venezolana

Comida venezolana

Una vecina del país en donde ahora vivo, tocó a mi puerta hace tiempo en la noche.

- Disculpe, ¡Ay qué rico huele eso!, ¿Usted no vende almuerzos?.

- No. Empanadas en la mañana.

- Ah me aparta una para llevar mañana.

Y pues siempre le dejaba una, luego fueron dos, luego cuatro.

Vuelve a preguntarme

- ¿Habrá posibilidad que usted me haga el almuerzo para llevar en las mañanas y yo le pago?.

- Bueno, ok.

De pronto la semana pasada me empezó a traer dos envases y me pagaba las dos porciones.

Curiosa le pregunté hoy:

- Disculpa ¿Te comes todo eso?.

- No...te voy a confesar, le estoy llevando el almuerzo a un venezolano que me gusta. Y las empanadas también.

- ¡Gracias por la promoción!.

- No, no has entendido, él cree que lo hago yo. (Me dijo sonriente)

- ¿Y qué vas a hacer cuando descubra que no eres tú?.

- Bueno... por ahora estoy en el plan de conquistarlo por el estómago y todo va bien, ve pensando en cuánto me vas a cobrar para enseñarme a hacer el pabellón y las empanadas.

Continuará...

Lili.

jueves, 14 de febrero de 2019

Tu amistad es fiesta




Tu amistad es fiesta en mi vida y en mi corazón,
festejo que hayas llegado y hayas traído contigo tanto color,
haré fiesta y celebraré que estás aquí,
he aprendido mucho a tu lado, 
a reír y vivir.
Gracias porque he aprendido tanto, he podido crecer,
con tus consejos, complicidad, con tu forma de ser.
Hoy festejo que todos los días de nuestra amistad
sean tan bonitos, llenos de gran lealtad.
Te quiero.

Lili.

sábado, 2 de febrero de 2019

Recordando a los buenos amigos



“Hay personas que llegan a tu vida en tu peor tormenta,
Para convertirse en el sol y el arcoíris que necesitabas”.
Lili.
   Empieza el mes de febrero, un mes dedicado comercialmente al amor y a la amistad, también a los carnavales, así que en esta oportunidad quisiera que habláramos sobre la importancia de las buenas amistades en nuestras vidas, a cultivarlas y a examinarnos para ver si emocionalmente tratamos a los demás como nos gustaría ser tratados.

   Sé que muchas veces nos hemos sentido defraudados y que quizás no sean muchas las amistades genuinas que poseas, pero no importa la cantidad sino la calidad en tus relaciones interpersonales.  Quisiera que en este día 1, recuerdes al menos 3 personas que han demostrado ser personas buenas contigo, que te han brindado su amistad y amabilidad, piensa en alguna vez en la que necesitaste una persona que te ayudara y allí estuvo, no importa si es familia o no, pero allí estuvo.  Esta es una buena oportunidad para agradecer a Dios por esa persona, y pedirle a Él que coloque en tu camino personas de bendición a tu vida, que te permitan desarrollar el don de la amistad, eso significara que tú también debes mostrarte amigo, nadie puede obtener un fruto si no siembra una semilla primero. Hasta la Biblia misma lo enseña:
 “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
Y amigo hay más unido que un hermano”. Proverbios 18:24.
   También sería bueno que examinaras si hay personas que en vez de acercarte más a Dios, te alejan, pues su influencia en tu vida no ha sido buena, o sencillamente han estado ocasionando inconvenientes o malestares a tu vida.

No se dejen engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres». 1 Corintios 15:33

Ejercicios para meditar y realizar, Día 1:
1)   ¿He sido un fiel amigo en las dificultades de otros o me mantengo en mi zona de confort y no suelo invertir mi tiempo en otras personas?
2)   Enumera 3 personas de tu entorno que te han mostrado amistad y amabilidad.
3)   Haz una listad de 10 personas a las que dejaste de hablar recordando el por qué.  Una vez que hayas terminado puedes ver el siguiente paso, haz una pausa y hazlo, no tengas curiosidad en lo siguiente, deja la guía y anota a las personas.
4)   ¿Alguna vez le pediste a Dios que perdonara a esas personas porque no sabían lo que hacían así como Jesús oró en la cruz diciendo “Padre perdónales porque no saben lo que hacen?, tal vez si, o quizás no, pero sería una buena ocasión para que tú meditaras en las ocasiones en las que hablaste mal de otros a sus espaldas, en las que revelaste el secreto de alguien que te había confiado, en las veces en las que maltrataste verbalmente en un momento de ira a alguien, en las que también has fallado porque eres humano y Dios en su inmensa bondad te perdona cuando lo pides.
5)   Expresa a través de una llamada o mensaje, antes que llegue el 14 de febrero, a esos amigos genuinos, o tus seres más queridos, el amor que sientes, lo bendecido que has sido al tenerles, no debes esperar una fecha para reconocer a quienes han marcado tu vida positivamente, puedes hacer una lista de esas personas, a todos nos gusta sentirnos amados, y seguramente tus palabras de genuina amistad le alegrarán el día a alguien.
6)   Si Dios es tu mejor amigo y siempre has visto su mano obrar, cierra tus ojos y dale gracias.
7)   Piensa hoy en cómo puedes ayudar a otro, sin esperar nada a cambio, puede ser cualquier gesto, incluso hay cosas que son valiosas y no necesitan ser compradas.  Una vez uno de mis mejores amigos me cantó una canción, eso me levantó el ánimo como no tienen idea, ha sido uno de los regalos más maravillosos que atesoro en mis recuerdos.

   Con amor, Lili.

viernes, 1 de febrero de 2019

Bienvenido Febrero




¡Bienvenido el mes de febrero!

En este mes estaré compartiendo de todo un poco, agradezco por su compañía, es maravilloso estar acompañada por ustedes, agradezco sus visitas en este pequeño espacio no sólo de mis letras, sino también de mi corazón, gracias por leerme y acompañarme en esta fascinante aventura de escribir, ser mamá, maestra y vivir.  Un abrazo rompe huesos. Con amor, Lili.
 

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