Bienvenidos a este espacio dedicado a todos los docentes.

Sólo quiero compartir un pedacito de mi corazón con todos ustedes a través de lo que escribo y las reflexiones que a veces tenemos en la vida con las experiencias vividas. (Los escritos aquí publicados; poemas, cuentos y reflexiones de mi autoría, están registrados en los Derechos de Autor en Venezuela).



sábado, 12 de enero de 2013

Por la verdadera inclusión en nuestro sistema escolar.





   Dedico esta entrada a mis alumnos sordos que han pasado por el aula de clases y a los cuales Dios me ha dado el privilegio de enseñar, afortunadamente aprendí el lenguaje de señas hace muchos años y esto me ayudó muchísimo a dar las clases.

jueves, 10 de enero de 2013

El rostro de Dios


"Yo no daría mucho por nuestra religión a menos que se pueda ver. Las lámparas no hablan, pero alumbran". Charles H. Spurgeon.

   Un pequeño quería conocer a Dios, sabía que el camino hasta donde vivía Dios debía ser muy largo, así que llenó una maleta de pastelitos y unas cuantas latas de refresco para emprender su viaje. Cuando acababa de caminar varias cuadras, vio a un anciano sentado solo en el parque mirando a las ardillas y palomas del lugar. El niño se sentó junto al hombre, abrió su maleta y cuando estaba a punto de probar sus bocadillos notó que el anciano lucía hambriento, y le ofreció un pastelito. El anciano agradeció el obsequio y le sonrió al muchacho, su sonrisa era tan agradable que el niño quería verla de nuevo y le ofreció un refresco, nuevamente el anciano sonrió y el niño estaba muy contento. Los dos comieron en la banca contemplando la tarde y sonriendo sin decir palabra alguna, pero ya se hacia tarde y el niño debía regresar a su casa, así que se levantó de la banca y abrazó al hombre, y el hombre lo despidió con una sonrisa.

   Al llegar a casa, la madre del niño notó que estaba muy feliz y le dijo:
-¿Por qué estás tan alegre?.
   A lo que él le respondió:
- Es que conocí a Dios, y ¿sabes qué mamá? tiene la sonrisa más bonita que haya visto.

   Por otra parte el anciano regresó a su casa y su hijo mayor lo vio tan alegre que le preguntó:
- ¿Qué hiciste hoy que te ha hecho tan feliz papá?.
   A lo que le respondió el viejo hombre:
- Comí pastelitos con Dios. 
   Y antes que su hijo le dijera algo, añadio:
- ¡Es mucho más joven de lo que me imaginaba!.

   Bueno les narro esto porque ciertamente debemos parecernos a Dios, Él nos invita cada día a ofrecer lo mejor de nosotros mismos a nuestros semejantes.  Es fácil condenar, odiar y demandar que nuestras necesidades sean provistas, pero esas son actitudes que nos alejan de tener relaciones sólidas y fructíferas con los demás. Debemos bajarnos del trono de nuestro propio corazón y poner allí al único que se merece ese lugar: Jesucristo, y cuando eso sucede podemos dar como Él da, desinteresadamente.  Recordemos que Él mismo nos dijo: "Dad, y se os dará, medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir" (Lucas 6: 38).

   No subestimes el poder de un abrazo, una sonrisa, una palabra de aliento, y otras cosas con las que puedas bendecir a los demás, incluso si esto implica gastar dinero de tu bolsillo, hay pequeños gestos que hacen una gran diferencia y con los cuales podrás ayudar a mucha gente a tu alrededor, ¿serás el rostro de Dios para iluminar un poco la vida de otros?. Liliana Lizcano.


sábado, 5 de enero de 2013

Lo dejé ir.


Lo dejé ir para que ya no me lastimaras,
lo dejé ir en una triste tonada,
y aunque una mentira no sea para ti nada,
ha sido la espina que clavó mi alma.
espina de la desconfianza,
espina de la verdad callada.

Lo dejé ir y voló al cielo,
lo dejé ir y surgió de mí un deseo,
de guardar mi corazón en el frío silencio...
y cuando me notes callada y mirando a lo lejos...
sabrás que estoy mirando mi corazón lejos de ti...
retomando recuerdos en los que fui feliz.

Autora: Liliana Lizcano.

jueves, 3 de enero de 2013

En este 2013 Elige lo mejor...


En este 2013...Elige... amar en lugar de odiar.
Elige perseverar en lugar de llorar
Elige crear en lugar de destruir
Elige perseverar en lugar de renunciar
Elige ayudar en lugar de criticar
Elige curar en lugar de herir.
Elige dar en lugar de robar
Elige actuar en lugar de aplazar
Elige crecer en lugar de consumirte
Elige bendecir en lugar de blasfemar
Elige la Paz en lugar de la guerra
Elige vivir en lugar de morir...
Pero antes que todo eso...
ELIGE A DIOS... ¡ELIGIRÁS BIEN!