Bienvenidos a este espacio dedicado a todos los docentes.

Sólo quiero compartir un pedacito de mi corazón con todos ustedes a través de lo que escribo y las reflexiones que a veces tenemos en la vida con las experiencias vividas. (Los escritos aquí publicados; poemas, cuentos y reflexiones de mi autoría, están registrados en los Derechos de Autor en Venezuela).



lunes, 23 de enero de 2012

Que las heridas no te hagan cambiar.

  

Que las heridas no te hagan cambiar

   En la vida nos encontramos con gente mala y con gente buena, a veces saldremos lastimados de personas en las cuales teníamos mucha confianza y amor, aún personas de nuestra propia sangre, o personas a las que considerábamos amistades verdaderas, pero por diversas razones a veces las personas nos lastiman, bien sea queriendo o sin querer, a veces porque para algunos les es natural tratar mal a los demás o sencillamente porque nuestra naturaleza humana es así.  Entonces es cuando muchos sintiéndose heridos sienten que se les hace una "costra" en el corazón y dicen dentro de sí mismos: "No volveré a ser el mismo con la gente", metiendo en un mismo saco a todas las personas, lo cuál es injusto.  Esta historia quizás te ayude a comprender que las heridas no te deben cambiar, porque eres un ser maravilloso diseñado para dar lo más hermoso de ti, allá aquéllos que no valoren el hermoso ser que eres, allá aquéllos que perdieron tu amistad, allá aquéllos que más tarde la vida les enseñe y les escupa el mal que causaron alguna vez en tu corazón.

   Es como lo que le pasó a un anciano una vez. Un maestro oriental vio como un alacrán se estaba ahogando y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el alacrán lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "perdone maestro, pero usted es terco...¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua, el alacrán lo picará? El maestro respondió: "La naturaleza del alacrán es picar, él no va a cambiar su naturaleza y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar y servir". Y entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó el animalito del agua y le salvó la vida.

   No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño, sólo toma precauciones. Algunos buscan la felicidad, otros la rechazan. No olvides esto: NO PERMITAS JAMÁS QUE LA CONDUCTA DE OTRAS PERSONAS CONDICIONEN LA TUYA.


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